Corona Radiante
Descripción
Símbolo ancestral de la luz divina, la corona radiante ha signado la manifestación de lo sagrado a través de diversas culturas. Desde el nimbus de las deidades clásicas hasta el halo de la santidad cristiana, su iconografía evolucionó para significar la gracia y el poder. En el arte iberoamericano, desde el siglo XVI al XVIII, esta aureola distinguió a vírgenes, cristos y mártires, subrayando su investidura celestial. Su presencia evoca la tensión entre lo terrenal y lo trascendente, la gloria inmaterial y el esplendor visible.
